sábado, 21 de noviembre de 2009

Mi declaración de guerra al niño heterosexual


Como saben quienes me han leído antes, he argumentado que un mecanismo con que la homofobia funciona es la producción de los homosexuales como la materialización de la muerte. Esto implica la producción de un sujeto que en oposición encarna la vida. Ese sujeto, como nos lo ha recordado el conservador “debate” mediático y político sobre la despenalización del aborto en el Perú, es el niño.

Basta recordar que el actual decano de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Marcial Rubio, publicó una acérrima defensa de la penalización del aborto titulada “Defensa de la vida humana”. Y este manifiesto tiene un párrafo particularmente brillante, y cuando digo brillante creo que es obvio que soy irónico: “Un embrión o un feto, es una vida humana y, como tal, debe ser protegida. Quitar esa vida es hacer morir a un ser humano existente. Este es el fundamento de la penalización del aborto y por esa razón, hago mío el reclamo de monseñor Miguel Cabrejos, y Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal, para que los poderes del Estado no establezcan normas que despenalicen el aborto, haciéndolo impune y permitiendo además, que las instituciones de salud que están destinadas a proteger la vida humana, sean utilizadas para terminarla, justo cuando se inicia y cuando además, el individuo es totalmente impotente para defenderse”.

Como Rubio sostiene el "niño no nacido" es un "ser totalmente impotente para defenderse", completamente diferente de la empoderadísima situación de sus radicales enemigos: gays, lesbianas, trans y feministas ¿no? Es más somos llamados, por que sí somos llamados, a sacrificarnos por estas inocentes "vidas", que a diferencia de las nuestras no cargan con enormes culpas. El argumento de Rubio supone además que todas las vidas humanas son reconocidas como tales. Lo que no guarda ninguna relación con la violencia misógina, homofóbica, transfóbica, y aquella contra los cuerpos intersexuales que hace de nuestras vidas espacios bastante precarios. Tampoco dice explícitamente que las "vidas" de los niños no nacidos son mucho más importantes que la de las mujeres, y de todos los sujetos no heterosexuales. Entonces, la traducción de la cita a Rubio sería algo como lo siguiente: “Mujeres, gays, y lesbianas, los niños son siempre primero, y sobretodo primero que ustedes”. Y esto lo hemos escuchado todo el tiempo activistas lesbianas, trans, gays y feministas.

De hecho, quienes hemos estudiado en la PUCP sabemos que ésta es una universidad conservadora y homofóbica. Y sus rectores, como lo hizo Salomón Lerner en su momento con un terrible manifiesto homofóbico, pueden ser los más reaccionarios del espectro académico. Vale la pena recordar a quienes lo hayan olvidado que en el año 2002 el CAPU (Centro de Asesoría Pastoral Universitaria de la PUCP) publicó un tríptico llamado “Identidad sexual ¿Es posible escoger?”[1]. Este documento fue recomendado por el Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, y firmado por Salomón Lerner. Lo primero que se dice sobre los “actos homosexuales” es que “son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”. Se agrega que “se debe evitar la presunción infundada y humillante de que el comportamiento homosexual de las personas homosexuales esté siempre y totalmente sujeto a coacción y por consiguiente sin culpa”. Se concluye con el siguiente párrafo: “Finalmente el mensaje de esperanza de la iglesia hacia aquellos que padecen esta inclinación es el mismo que a cualquiera que escuche su voz: ‘las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior".

Las coincidencias políticas entre ambos decanos, y su respaldo total los sectores más conservadores de la cultura política limeña se hace evidente ¿no? Por ello mismo se hace necesario declararles la guerra a ciertos profesores y “autoridades” y perder el miedo. Y casi nadie lo ha hecho públicamente con este misógino y homofóbico manifiesto anti-despenalización del aborto, y con el segundo algunos amigos y yo fuimos de los poquísimos en pronunciarnos públicamente en contra.

Lee Edelman (2004) argumenta que la figura del niño es un tropo discursivo heteronormativo que hace imposible el debate político, y que promete un futuro (o “futurismo reproductivo” en los términos de Edelman) que es una reactualización burda del pasado (heteronormativo). El “niño” es siempre pensado como heterosexual, y es el sujeto que garantiza que la heterosexualidad sea la única alternativa sexual vivible. Edelman es contundente al afirmar que “la sacralización del Niño necesita del sacrificio de lo(s) queer” (2004: 28)

Y yo solo quiero recordar a los más escépticos que la versión más radical de este sujeto, el niño no nacido, es heterosexual. Los mismos conservadores que defienden “sus derechos” son los que fantasean y celebran con las teorías ontogénicas que profetizan y “descubren” las causas (siempre) biológicas de la homosexualidad. Son ellos los primeros en fantasear con un mundo sin niños trans, intersexuales, gays, lesbianas y bisexuales. Y como las coincidencias de esos manifiestos políticos de decanos PUCP lo muestran, los conservadores la tienen clara. Ellos sí saben quienes son sus enemigos.

Así que tan importante como creo que es problematizar, y enfrentar cuando tenga que ser enfrentada, la asociación de la homosexualidad a la muerte; considero de igual importancia declararle la guerra al niño heterosexual no nacido. Esta clase de asociación no solo es una proyección de las formas en que mi activismo gay se intersecta con mi menos visible activismo feminista, sino también ofrece posibilidades de diálogo entre otros proyectos antihomofóbicos y proyectos feministas radicales que ciertamente excedan mis intereses personales, académicos, políticos y eróticos.

Ésta también es una política de venganza: Fui un niño afeminado al que esta cultura le declaró la guerra. Ahora quiero declararle la guerra al sujeto más atesorado de esa misma cultura. Y mi venganza consiste en radicalizar las aristas subversivas de las infancias queer; esto es radicalizar precisamente su rechazo a la prerrogativa heteronormativa sobre la infancia como una “dulce espera” de heterosexualidad. Como Kathryn Bond Stockton (2002) argumenta la existencia del niño gay es retroactiva. Es decir, yo puedo declarar “yo fui un niño gay”, pero esta cultura hace imposible la posibilidad de la declaración en presente: “soy un niño gay”. Un niño marica es, en la línea de Stockton, el signo de la muerte de un niño heterosexual. En otras palabras, la cuna de un niño marica es la lápida de un niño heterosexual.

[1]
CAPU. Identidad sexual ¿Es posible escoger? Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú. 2002.

viernes, 6 de noviembre de 2009

La pantalla detrás del mundo: 10-12 de Noviembre


El seminario apunta a comprender nuestra época a partir del análisis del cine contemporáneo. Y es que, en medio del entretenimiento que nos procuran, las narrativas cinematográficas transmiten los mandatos sociales que configuran nuestros deseos. En este sentido muchos de los anhelos que pensamos como personales e intransferibles pueden no ser más que productos del constante modelamiento al que estamos expuestos. Reconstruir el horizonte de deseos que presenta el cine contemporáneo es, por tanto, una operación decisiva pues posibilita la crítica que abre las puertas al desarrollo de una vida más propia.


Martes 10 Noviembre
Sala de Grados de la Facultad de Ciencias Sociales

5.30 pm. Presentación: Cine Contemporáneo y Sociedad (Gonzalo Portocarrero y Andrés Cotler)
6.00 pm. Cine de Superhéroes (Juan Carlos Ubilluz, Marcos Mondoñedo y Max Pinedo)


Miércoles 11 Noviembre
Auditorio de Ciencias Sociales

5.00 pm. Cine Infantil (Talía Chlimper, Juan Carlos Ubilluz y Víctor Vich)
7.00 pm. Cine de Familia (Gonzalo Portocarrero, Cecilia Esparza, Andres Cotler, Tilsa Ponce, Giancarlo Cornejo y Fernanda Montenegro)

Jueves 12 Noviembre
Auditorio de Ciencias Sociales

5.00 pm. Cine de Psicópatas (Gonzalo Portocarrero, Víctor Vich, Juan Carlos Ubilluz, Andres Cotler y Talía Chlimper)
7.00 pm. Cine de Catástrofe (Víctor Vich, Cecilia Esparza, Tilsa Ponce, Felix Lossio)

domingo, 1 de noviembre de 2009

I Coloquio Interdisciplinario de Estudiantes de Ciencias Sociales

VIERNES 6 DE NOVIEMBRE:11-1 pm.
AUDITORIO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
MESA INTERDISCIPLINARIA: Género

- Giancarlo Cornejo. Yo los maldigo: ¡Muerte a los sodomitas! (Sociología)

- Gustavo Flores. Percepciones sobre prostitución, género y segregación en un nuevo orden comercial en Lima Norte. (Antropología)

*COMENTARISTA: Juan Carlos Callirgos