sábado, 30 de mayo de 2009

New Thinking on Citizenship, Power, and Public Space in Latin America

El 3 y 4 de Junio tendrá lugar la conferencia "New Thinking on Citizenship, Power, and Public Space in Latin America". La conferencia tendrá lugar en la Univeridad de Roskilde (Dinamarca). Daré una ponencia, y será la primera fuera de este continente. Estoy bastante emocionado por ello, y porque he sido invitado por la brillante profesora Christina Hee.
El panel del que voy a participar es este:
Workshop 3: Democracy, Space and Gender
Chair: Anne Marie Ejdesgaard (KU)
Giancarlo Conejo Salinas “Homofobia, injuria y vergüenza pública”
Heli Aaltonen “From Fundadoras to Pastoras”
Rogerio Cunha Campos “Repensando educación, ciudadanía y vida pública”
Christina Hee Pedersen “Construcciones de perseguidas y perseguidores – la intersección entre género, clase y etnicidad”
Luhar: Roskilde University, Department of Communication Building 41
Fecha: Wednesday, June 3rd, 2009
Horario: 11:45-13:45

jueves, 21 de mayo de 2009

La performatividad de Judith Butler


Ésta es una sintesis que hice de la clase de Leticia Sabsay sobre la performatividad de Judith Butler en el curso que ambas dictaron en la Universidad de Buenos Aires.


La performatividad del género

Performatividad alude al género como norma, como modo de subjetivación, y como
matriz productora de subjetividad. Apela también a la distribución asimétrica de la vulnerabilidad e inteligibilidad. En este planteamiento es notoria la importante herencia foucaultiana en Butler.

Performatividad supone una crítica al feminismo post estructuralista francés (Kristeva, Irigaray), ya que éste asume la diferencia sexual. Y para Butler no pueden haber dos posiciones fundamentales (y originales) y las demás derivadas (y copias). Así toda trascendetalización del género y la noción descriptiva del género son cuestionadas por su universalidad. También hay una crítica al feminismo lesbiano esencialista que por ejemplo representa Sheyla Jeffreys.

La performatividad cuestiona las nociones esencialistas y constructivistas porque ambas dejan intacta a la diferencia sexual (o eso que se produce como la base material del sexo). No hay algo allí que es el género o que simplemente se configura performativamente.[1] Para Butler el género es otra cosa.

Al hablar del género y descorporizarlo se habla de un cuerpo como sustancia previa a la socialización. O cuando se piensa en un cuerpo (o sexualidad) polimorfo previo al orden imaginario se postula la noción de una sexualidad primigenia esperando a ser liberada. Esta última línea es más desarrollada en “Cuerpos que importan”, que explora la juntura (o quiasmo[2]) entre materialidad y significación.


Del performativo de Austin al derridiano

John Austin se encuentra en una tradición que plantea (o problematiza) la relación entre lenguaje y pensamiento. Austin en 1955 da una presentación en Harvard en la que opone los actos de habla constatativos (enunciados verdaderos o falsos) y otros que hacen lo que dicen al decirlo. Ej: yo acepto, yo prometo. En la primera persona singular funciona como performativa.

Para Austin todo acto de habla tiene 3 dimensiones:
Locucionaria: descriptivo
Ilocucionaria: hacemos algo al decir algo (analizar, juzgas, prohibir)
Perlocucionario: hacemos por decir algo (sujecionar, persuadir, silencias, asustar). En esta dimensión hay un retardo en el efecto de habla.

Derrida radicaliza la propuesta de Austin al plantear que todo discurso es ilocucionario y perlocucionario. Evidencia, en ese sentido, una crítica a la comunicación como transporte de contenidos (idea que aun estaba en Austin).

La noción de escritura de Derrida funciona como una metáfora que le sirve para criticar el logocentrismo. En la escritura la protagonista va a ser la ausencia. No hay destinatario, trasciende a la intención del autor (sujeto soberano) y a un sentido unívoco.
La escritura se disemina. Diseminación más que polisemia (que es múltiples significados para un significante). La escritura prescinde del contexto y del querer original.

A partir del concepto de diferencia de Derrida aparece la citacionalidad, y luego la iterabilidad (capacidad de ser citada al infinito, repetibilidad iterable). Iteración alude al desplazamiento en cada reiteración. La autoridad de la norma es acumulada en cada reiteración. Al mismo tiempo, la potencialidad de la reiteración es el devenir otra cosa. Esto alude al “acontecimiento” de Derrida. Diseminación, por su parte, hace referencia a la temporalidad que hace que nada siga siendo lo mismo.

La noción de diferencia en Derrida tiene que ver con la no clausura del tiempo. Y con la potencialidad del acontecimiento. Esto es diferente de la versión estructuralista de la diferencia (Saussure) que piensa en términos cerrados y estructurales. Apertura a partir de la cual se entiende la imposibilidad de la “identidad de siempre”.

Para Austin son necesarios interlocutores adecuados, o que el ritual y el contexto deban ser también adecuados. Esto supone la existencia de conciencias transparentes a sí mismas y contextos determinantes. En cambio en la versión derridiana el autor es un efecto performativo de la firma.

Para Derrida el fracaso de Austin es mas bien una necesidad estructural. Es la amenaza del fracaso constante lo que pone en funcionamiento el cumplimiento de las convenciones. Esto en términos de Butler es la falla constitutiva. Un exterior constitutivo que señala lo decible e indecible.


Performatividad como teoría de acción social

La performatividad implica una crítica al voluntarismo de la concepción liberal: “un sujeto nace libre”[3]. La performatividad también puede ser entendida como metodología. Entendida así se opone a la lógica representacional del lenguaje.

El reto para la performatividad es ver si logra superar (o desplazar) las teorías voluntaristas de género. La subversión de la norma es central en el planteo de la performatividad. La norma depende de la ruptura para ser. No es un acto que se reitera, sino una practica que se reitera y que se crea un origen imaginario.

La cita es resignificable porque se trata de una relación compleja y medida entre la reificación de la norma y la subversión de la misma. El desplazamiento del estigma convertido en otra cosa puede ser fuerte porque retiene una relación con la historicidad del concepto. La resignificación no tiene que dotar con un nuevo significado, sino que su poder radica en su relación tensa con su historicidad. Cuando la resignificación no se hace cargo de la propia historia aparece como un exabrupto, un exceso, como algo que retorna con otra cara.


Performatividad e interpelación

En el postulado de Althusser el sujeto no puede resistir la interpelación de la ley. El ideal normativo nunca puede ser completo ¿Cómo se puede determinar qué efectos son contingentes?

Butler toma la conciencia, pero en el resto psíquico que genera la propia normativización. Esto es lo que le pone el límite a la normativización. La sujeción supone la producción de una conciencia con inconsciente. La melancolía es una pérdida que no se puede reconocer, por la que no se hace duelo, y se incorpora (mediante el rechazo).

La autonomía es problemática porque se deriva de la relacionalidad y la vulnerabilidad (dependencia) de los seres humanos. Entonces el yo y los otros se constituyen mutuamente.

Butler al releer la sujeción en Althusser plantea la disposición de ese no sujeto todavía. La vulnerabilidad alude a un lazo apasionado con el sometimiento. Somos absolutamente vulnerables al otro porque somos constituidos por él. Así se hace visible un vínculo erótico con el poder y la norma.

Ese vínculo apasionado es sumamente explotable porque se necesita de sujeción. Como lo decía Foucault en “Historia de la sexualidad” no se trata de reprimir la sexualidad, sino de producir un goce erótico. Ésta es una represión cargada libidinalmente. Y por ello mismo se vuelve explotable, por su vulnerabilidad constitutiva.[4] El que haya un exterior constitutivo hace que siempre se negocie.

La contingencia de los efectos del poder alude a que siempre hay un doble lado, a que no hay un afuera ni un más allá del poder. En ese sentido, Eve Sedgwick plantea que la vergüenza negocia la frontera entre el “yo” y el “no yo”.

Preguntas: ¿Qué pasa cuando el ideal de Althusser le pide al sujeto que sea él mismo y que se desidentifique? ¿Si el resto psíquico no está culturalmente conformado cómo se explica el sometimiento?


Performatividad y vida

El que haya debates en torno a cuándo comienza la vida y cuándo termina muestra que no hay ninguna vida que no esté culturalmente mediatizada. La pregunta que nos debemos plantear es ¿Qué efectos implica producir o concebir lo humano de tal modo y qué exclusiones opera?

La apuesta de Butler es por una distribución lo más equitativamente posible de la vulnerabilidad. Y ella también nos recuerda que no se necesita de una universalidad trascendental para actuar.
[1] El paradigma del género como construcción social ya había sido explorado desde un rescate del historicismo por Joan Scott y por los enfoques de interseccionalidad.
[2] Esta es una referencia a Marleau Ponty “Lo visible y lo invisible”, “Fenomenología de la percepción”.
[3] En autores Habermas, Bourdieu, Giddens hay una crítica a las dicotomías dentro de las ciencias sociales y la fenemonología (Hegel y Kant).

[4] También hay una referencia al texto de Zizek “El acoso de las fantasías”, y a la noción del poder que se viola a sí mismo. El “exceso” del poder así no sería un exceso, sino el doble obsceno del poder.

martes, 5 de mayo de 2009

VII Congreso Internacional ASAEC 2009: Globalización , Género y DDHH





El miércoles 6 de Mayo daré una ponencia en el "VII Congreso Internacional ASAEC 2009: Globalización , Género y DDHH". Esta es mi primera ponencia fuera de Lima, y fuera de Perú. La ponencia se titula "Espacios, fronteras y tiempos transgénero" en el panel que lleva por nombre "Cuerpo, sexualidad y mercado". Aunque por el título no parece, este ensayo continúa en la misma línea de alguno de mis posts y ultimas ponencias en Lima sobre la homofobia, la injuria, la verguenza y la performatividad.

Fecha y hora: Miércoles 6 de Mayo a las 2:30 pm.

Lugar: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (Aula del postgrado en el 2do piso)