miércoles, 15 de abril de 2009

A la memoria queer de Eve Kosofsky Sedgwick


El domingo 12 de Abril murió la brillante Eve Sedgwick (a los 58 años). Ella fue una de las principales teóricas queer en Estados Unidos. Su complejísima obra recibió la admiración de innumerables círculos académicos, pero sobre todo la atenta mirada de grupos académicos gays y lesbianos.

El primer libro que leí de Eve fue “Epistemología del armario” (1990). Su obra más famosa, y uno de los clásicos de la teoría queer. Este es un texto retador, denso y difícil, como estimulante y original. Conceptuar el closet de maneras diferentes a las del discurso heteronormativo no es tarea fácil. Mucho menos sacar del closet a la epistemología occidental presa del pánico homosexual.

En “Between men” (1985) su originalidad sin par nos invita a hacer un seguimiento de la construcción de la masculinidad en la literatura inglesa del siglo XIX. Explorar la masculinidad a través de los cuerpos de mujeres parecía una idea muy descabellada en ese momento. Influenciada por el clásico de Rubin “Tráfico de mujeres” postuló que en ciertos triángulos amorosos aparentemente heterosexuales los cuerpos de las mujeres eran recipientes de deseo homoerótico.

Su obra es vasta, y diversa. En “Tendencies” (1993) en uno de sus ensayos habló sobre su experiencia con el cáncer, con la quimioterapia, con el ser rapada, con la extirpación de sus senos. Solo Eve podía hacer una lectura tan queer y tan personal e intima de una experiencia tan dolorosa.

En su posterior texto “A dialogue on love” (2001) ella hizo notoria su práctica budista. Alejada de los temas más clichés de la teoría queer y de género. Ella siempre pensó más allá.

“Touching Feeling” (2003) fue su ultimo libro, y es el que en la actualidad estoy leyendo. Estoy fascinado por ciertos pasajes de su introducción. Cuando habla de Judith Scott, una artista que en su época fue marginada por su retardo mental, y su relación con su obra artística. Una relación de complejos afectos. La portada del libro es bellísima. Pienso que una relación similar es la que Eve tuvo con su obra.

Soñaba con escucharla alguna vez en persona, con conocerla tal vez en la Universidad de Nueva York donde enseñaba. Me hubiere gustado decirle en persona que su obra produjo muchos cambios, y que voces como las de ella son necesarias.

Siento que he perdido a una amiga que nunca tuve la oportunidad de conocer bien. Sus textos siempre me acompañarán, y deseo con fervor establecer con ellos un diálogo de amor.

Estoy seguro que no hay mejor forma de rendirle honor a esta sublime persona que siendo radicales en nuestras luchas, que cuestionando nuestros lugares de enunciación, y nunca olvidar que nuestros afectos son centrales para ello ¡Sigamos amándonos en nuestra resistencia!

2 comentarios:

Transgresor queer dijo...

Estiamdo Giancarlo:

Realmente es lamentable la pérdida de Eve. Sin embargo, la lucha debe continuar.

Me gustaría tener un mayor contacto contigo. Yo vivo en Guayaquil-Ecuador, soy activista por los derechos de la población LGBTI en esta ciudad. Me encantaría muchísimo que tu pudieras venir a Ecuador y dictar un seminario sobre estudios queer, yo tengo contacto con Xavier Andrade quien también vive en Guayaquil. Te voy a dejar mi correo electrónico para podernos comunicar: sancho_ole78@hotmail.com
Espero tu respuesta.

NEBULAMBUBLOG dijo...

GIANCARLO: Ignoraba de lo Sedwick... el primer libro que leí de ella fue precisamente Epistemología del Clóset... revelador, definitivo para el rumbo que tomaron mis acciones en adelante.Me pregunto¿estas mujeres, Sedwick, Anzaldúa, Butler y otras, sabrán lo importante que han sido y son en nuestras vivencia de cada día? Ricardo