jueves, 19 de febrero de 2009

La Duda: De infancias maricas y dolor


“Doubt” es un poderoso drama y un logrado estudio de personajes, hecho para el lucimiento de sus protagonistas. Dirigida por John Patrick Shanley.

Ambientada en el Nueva York de 1968. Para ser más exactos en un colegio católico del Bronx regido por una estricta y muy conservadora monja, la hermana Aloysius (Meryl Streep), al que llega un amable y progresista cura, el padre Flynn. La relación entre ambos es desde el inicio tensa. Ambos representan para el otro formas intolerables de cristiandad.

El tercer personaje en escena, es la dulce e inocente hermana James (Amy Adams). Su personaje es de vital importancia porque es ella la que ve lo que se convertirá en el centro de la película: una forma muy cercana de vinculo entre el padre Flynn y Donald Miller, el único estudiante negro del colegio. La sospecha tiene que ver con el extraño comportamiento de Donald después de haber sido llamado a la oficina del padre Flynn, y sobre todo que el olor a alcohol que el niño de doce años tenìa.


El padre Flynn tiene una visión menos estricta de la religión, y esta en desacuerdo con asustar a los niños. Prefiere hacerse su amigo, o amarlos. De su anatomía son especialmente sus largas uñas siempre limpias las que resalta el filme, y que concentra las miradas de muchos de sus personajes, especialmente la de Aloysius. Un atributo como el de las uñas solo tiene algún sentido en el filme después de la “sospecha” que hace publica la hermana James, y que luego es convertida en acusación por la hermana Aloysius. Recuerdo que mi profesor de Literatura en el colegio tenia unas largas uñas, siempre limpias y esmaltadas, y que la tutora de mi salón siempre hacia comentarios despectivos sobre esto. “El tiene uñas mas largas que yo” decía, o permitió que los alumnos se refieran a él como “Gatúbela”. Menciono esto, porque la película intenta proliferar las dudas. Y un atributo corporal que le da sentido a la acusación de acoso sexual a un niño es el de las uñas largas de este hombre. Resalta su no normalidad, su asociación a lo femenino, y a la homosexualidad.

Por su parte, Donald es un niño que tiene muchos problemas para ser reconocido como un par por sus compañeros blancos. Es mas bien el estudiante excluido del grupo, sin amigos. Su único amigo, o su protector – como lo llama la hermana James- es el padre Flynn. Este vínculo para la madre Aloysius era entendible, después de la acusación porque ambos eran personajes marginales y solitarios. O en todo caso le resultaba entendible que el padre Flynn se haya fijado en un niño solitario y excluido para seducirlo. La duda a la que alude el titulo del filme se contrasta con la seguridad y la firmeza de las convicciones de la madre superiora. Su seguridad da cierta seguridad a la audiencia, aun cuando sea una seguridad autoritaria e insoportable, o cuando mas bien de seguridad a una postura que descarte la acusación.

Por otro lado, la insistencia del padre Flynn una vez confrontado en olvidar el tema o no mencionarlo, reafirma las dudas (de la audiencia y los personajes). Finalmente él declara que Donald consumió el vino del altar, y que al ser descubierto por el padre se sintió muy asustado, pero que no había dicho nada para que el niño no dejara de ser su acólito. Esta respuesta deja satisfecha a la hermana James, pero no a Aloysius.



Es la aparición de la madre de Donald la que cambia completamente el centro de la(s) duda(s). La sra. Miller (Viola Davis) es convocada por la madre superiora a su oficina para hablar de su hijo, Donald. Aloysius no tarda en preguntarle pro la relación de su hijo y el padre Flynn. La sra. Miller solo tiene palabras de agradecimiento para el cura que protege y le ha tomado un especial cariño a su hijo, sobre todo porque ella es conciente de la violencia que un niño negro puede recibir en un entorno hostil. La buena fe de la madre de Donald perturba a Aloysius, así que hace mas explicitas sus acusaciones. Y ella queda perturbada por la aparente indiferencia de la madre. La sra. Miller increpa a la madre superiora hacer una acusación sin pruebas, y cuando parece con ello silenciar las dudas, mas bien las expande. Aloysius le dice desesperada “él toca a su hijo”, y la madre de Donald responde con una potente pregunta “¿y que pasa si el niño quiere ser tocado?”. La madre de Donald desestima la acusación al padre Flynn no por considerarla falsa, sino por no considerarla grave o inaceptable (como todos lo demás, incluidos la audiencia). Este hombre es el único sujeto que ayuda y quiere a su hijo en un entorno tan racista, y tan homofóbico. Su madre “entiende” que el cura puede tener motivos ulteriores, pero finalmente le permite a su hijo movilidad social, y sobre todo le garantiza la viabilidad de su vida. Algo que en un colegio publico para niños negros o que en manos exclusivas de su padre biológico no podría darse por sentado.

El clamor de la madre de Donald cuando diferencia los hechos del niño de su naturaleza muestra que la madre lejos de ser indiferente al dolor de su hijo, lo conoce mejor que nadie. Su madre sabe que una infancia marica y negra no tiene posibilidades de sobrevivir en su entorno. Ella intenta que su hijo escape a la violencia que amenaza con matarlo, aun sabiendo que puede ser victima de otras formas de violencia. Su actitud lejos de ser indiferente refleja el dolor que este conocimiento implica. Además, su madre habla de la importancia de que un hombre mayor lo ame y lo guié en su vida. Resulta interesante este punto, ya que la sola posibilidad de un vínculo amoroso sexual entre un hombre y un niño de esa edad nos resulta por lo menos perturbadora.



Este efecto perturbador me recordó a la genial “Mysterious Skin” (2004) de Gregg Araki. Película en la que el centro gira en torno a la sexualidad infantil y a la violencia. Dos niños, dos experiencias aparentemente similares, pero radicalmente diferentes. Dos niños de 6 años que durante un verano tuvieron encuentros sexuales con su entrenador de béisbol. Para uno de ellos, ese verano fue lo más bello, sublime y placentero de toda su vida. Para el otro en cambio, fue el momento más violento, más doloroso, que se convirtió en un trauma cubierto por pantallas fantasmáticas. Evidentemente, “Doubt” y especialmente la escena de la madre de Donald no es tan explícita como la obra maestra de Araki, pero es igualmente potente y certera ¿Qué clase de vínculo se establece entre el deseo y la sujeción? ¿Qué innombrable violencia recibió el cuerpo del pequeño niño? ¿La violencia puede habilitar? ¿Qué tipo de violencia puede habilitar? ¿Qué tipo de violencia puede generar libertad? ¿Qué formas de violencias son justificadas en nombre de la libertad? ¿Y en nombre de la libertad de quién(es)?

La madre de Donald conoce mejor a su hijo de lo que él se conoce, entiende su dolor como él no puede, explora posibilidades para él antes que él mismo. Esto me recuerda a una idea de Eve Sedgwick en “Epistemología del armario” que hace referencia a la importancia de los conocimientos de las mujeres en las definiciones de la masculinidad. Y también la idea de que muchas veces son mujeres (heterosexuales) las que cuestionan la lógica violenta del closet en la vida de muchos hombres, y que son ellas quienes conocen mejor que muchos hombres el dolor innombrable que los aqueja.

Aloysius también parece conocer al cura mejor que lo que él se conoce. Sabe apenas es deslizada una sospecha que la acusación es verdadera. Sabe que el amable padre también puede usar su poder y la situación de subalternidad de sus seres queridos para entablar vínculos afectivos asimétricos y violentos. Más importante aún, sabe que entre curas se protegen, y jamás apela a redes masculinas de la jerarquía eclesiástica para corroborar sus sospechas ¡Ella sabe! No obstante, el final cuestiona su conocimiento. La inquebrantable Aloysius se quiebra y llora frente al más débil de los personajes, la hermana James. Y le confiesa que en el fondo tiene dudas de su propia acusación (aun cuando ésta ha terminado en un aparente ascenso laboral para el padre Flynn). Duda de su saber sobre el cuerpo del cura homosexual ¿Es que acaso sospecha que acusación solo tiene sentido bajo una lógica heteronormativa? ¿Es que nosotros como audiencia creímos (casi) firmemente en su acusación bajo una matriz que impone la heterosexualidad como única forma de parentesco? O ¿Es que acaso dudó de la imposibilidad de que la posibilidad del amor entre Donald y Flynn existiere? ¿Oes que Aloysius descubre que no es tan distinta del apdre Flynn?
Exploremos más esta ultima pregunta. Lo reprochable del vinculo entre el niño y el cura radica en su asimetría estructural. Donald demanda amor y ser un objeto de deseo legitimo. Esta demanda compleja es instrumentalizada por el cura, y la convierte solo en un vehículo para su deseo (presumiblemente genital y mucho más simple que el del niño). De manera similar, Aloysius instrumentaiza la demanda del subalterno Donald para obtener reconocimiento (de una institución bastante misógina). Talvez las lágrimas de la monja son de culpa por haberle causado tanto daño a un niño que lo unico que quería era ser amado.

9 comentarios:

Homoestatico dijo...

Muy buen blog
o más bien
muy interesante vuestras vivencias del septimo arte y el analisis que haces de él


saludos sr

La hija de Hypatia dijo...

o dudo de la iglesia, de su propia fe, de la institucion en la cual esta metida y a la cual debe defender aunque ella - a la vez- sea una subalterna dentro de ella? (me parece poderosa tambien la comparacion entre la cena de las monjas con la de los curas.

Giancarlo Cornejo Salinas dijo...

Laura,

Tienes razon, esa tambien es una buena entrada.
Me parecio interesante cuando ella no acude a los curas porque sabe que se protegen entre ellos, y cuando como tu dices se contrasta la severidad de la cena de las monjas con la de los curas. Ellos disfrutan de beneficios de los que ellas estan negadas, y tambien pueden violentar cuerpos que ellas no. Al mismo tiempo Aloysius tiene un poder, pero marginal comparado con el de Flynn.

El dolor de Aloysius seria interesante problematizarlo.

La hija de Hypatia dijo...

para mi el se mostro culpable por la forma misogina como la ataca en el sermon de la misa.

Esa forma como se protegen en instituciones tan jerarquicas como el sacerdocio o la milicia permite, como dices tu, que puedan no solo apropiarse de cuerpos ajenos sino de voluntades tambien.

Al final de todo Aloysius es la que menos poder tiene.

Giancarlo Cornejo Salinas dijo...

Laura,

yo creo que Aloyius no es el personaje con mas poder, pero de hecho tiene poder y agencia. Su certeza sobre la acusacion contra Flynn sostiene la certeza de la audiencia hasta los ultimos minutos de la peli. La acusacion solo cobra vuelo y se hace plausible de sus labios. La hermana James, por ejemplo, jamas hubiere podido hacer esa acusacion igualmente certera.
Aloysius sabe, y sabe incluso que su poder no es mayor que el del cura ni de los que son como el, pero aun asi sabe como ejercer un contrapoder. Ella hace que Flynn desista de estar en el colegio, que renuncie al ninio que desea/ama.
Es mas bien, Donald, el ninio negro, el que tiene menos poder o el que es mas subalterno en la cinta. Sus deseos no cuentan para el cura. Tampoco le importan (o no mucho) a Aloysius. A la unica que le importan es a su madre, otro sujeto subalterno.

La hija de Hypatia dijo...

ah, claro, yo no he dicho q ella tenga poder. Para nada. Al contrario, de los personajes "poderosos" ella es al que menos poder tiene, por la misoginia de la iglesia.

Ves? hemos debido de ver la peli con el grupo! Je, je. Esto merece un cafesix.

Giancarlo Cornejo Salinas dijo...

Laura,

Pero tendremos nuestro cafecin de senioritas la proxima semana con Slumdog u otra peli pes.
Aparte que creo que la reunion de genero y sexualidad sera la proxima semana.

Besos muchos

Juan Manuel Burgos dijo...

Es interesante en esta distinción de poderes que estan abordando pensar en las características de la homosociabilidad contrapuesta de los personajes,
cómo la hermana Aloysius se relaciona con hostilidad horizontal, mientras que en el caso de Flynn hay una constante habilitacion vertical por parte de sus superiores, además mientras que ella opera en el espacio privado, doméstico, construyendo todo un universo de sospechas encadenadas en diálogos íntimos, Flynn se desempeña en el espacio público, aprovecha su autoridad en el sermón, y no pierde oportunidad de atacar a la hermana, o des-autorizarla delante de la hermana james. es interesante ver esta contrucción de autoridad en paralelo a las construcciones de femineidad/masculinidad.

y cómo a partir de estas estructuras, nuevamente, nos queda la sensación (misógina?), de que fue otra vez una mujer la que desterró al hombre (o a juzgar por la escena final a ambos) de una suerte de paraíso paraíso.

Juan Manuel Burgos dijo...

Je otra cosa contra tu argmentación: ningún homosexual necesita de Meryl Streep para ver homosexuales por todos lados, ja si uno ve a un negro y ve un maricón, ve a un cura y ve un maricón, ve a un gordo peludo y ve un maricón, ve a un flacucho y ve un maricón, ve a HARRY POTTER y ve a un maricón (o a un sociologo de closet), ve a los novios de sus amigas y ve un maricón, ve a un muscloso y ve un maricón... La lista es interminable.