miércoles, 21 de enero de 2009

Mi dildo Preciado


En el 2002 apareció en su edición en español el “Manifiesto contrasexual”. Una obra de relevancia para la teoría queer. Su autora, Beatriz Preciado, escribe sin temor frente a interlocutoras como Judith Butler, Donna Haraway o Judith Halberstam. En el “manifiesto” Preciado no usa categorías como el género, la diferencia sexual, el deseo perverso o la injuria para teorizar. Ella mas bien hace una conceptualización teórico-política del dildo, de esa prótesis que se conoce comúnmente como un consolador. Y es a ese sentido común que la Preciado declara la guerra. El dildo no es una copia de un original, el pene (aquí es obvia la referencia al performativo butleriano). Ella usa la noción de suplemento en Derrida para entender al dildo como un suplemento del pene. Es decir como un espacio que le da la apariencia de original al pene, pero que es mucho mejor en su propio terreno (tamaño, forma, textura, etc.). Es mas el dildo se basa mas bien en una reapropiación del cinturón de castidad victoriano, asociado a su vez a la mano masturbadora femenina.
El intento de Preciado, en la línea de la Halberstam, es cuestionar la exclusividad de la masculinidad en mujeres, y la centralidad del pene en la conceptualización del deseo. Aun más radicalmente ella clama por el reconocimiento de la plasticidad del deseo en sociedades contemporáneas. El dildo por ello es tan importante, porque concentra el deseo no en una parte propia del cuerpo, sino en una que no nos pertenece y es maleable y transferible. A la vez, invita a explorar los múltiples placeres del ano, que a diferencia de los órganos que conocemos como genitales, no se construye en una dicotomía asimétrica.

Su segundo libro “Testo Yonki” continua en la misma línea subversiva, pero ahora Beatriz se mete más o mete más su cuerpo al libro. “Adicta a la testosterona” sería otra forma de llamar a su texto, en que intercala la narración de la aplicación de testosterona en su propio cuerpo, con ensayos que buscan quitarle la hegemonía a los hombres sobre la testosterona. Además no tiene reparos en llamar al capitalismo contemporáneo farmacopornográfico.

Mucho ojo con esta autora. Hay rumores de que viene a Lima a fines de año. Crucemos los dedos; y si viene ya se imaginan quién estará en primera fila con cámara de fotos.

5 comentarios:

Performativo Decadente dijo...

Ah! Pudiste conseguir el Testo- Yonqui? Yo no, sólo he podido conseguir el "Manifiesto Contra-sexual". Ojalá se logre su visita a Lima, y se de un paseo por Mérida...

Giancarlo Cornejo Salinas dijo...

Hola

Sí tengo el "Testo Yonki", pero preefiero el "Manifiesto Contrasexual". Igual tambien es un buen libro.
Sí, ojalá venga a lIma, y tb sería bacan que pase por Mérida.

Richard Leonardo dijo...

Hola, Giancarlo, muy interesante tu blog y mucho más interesante tu posición frente a la vida. Y sí, Preciado me parece una de las teóricas más importantes del pensamiento queer. Como ella misma dice es una filósofa que busca pensar más allá de la filosofía, en la vida misma. Me parece vital, tembién, porque ella se atreve a buscar respuestas en el cuerpo, su propio cuerpo.

Giancarlo Cornejo Salinas dijo...

Gracias, Richard, por tus comentarios. Tu blog tb está interesante.

Anónimo dijo...

hola muy bueno tu blog , podrias enviarme una copia de testo yonki a mi correo? te estaria inmensamente agradecido
Un gran seguidor de tu blog
Arturo
mi correo es REYSOL93@live.cl