domingo, 27 de julio de 2008

4 meses, 3 semanas y 2 días

Año: 2007

Director: Cristian Mungiu

País: Rumania




Acabo de ver esta impresionante película, que ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes del 2007.

La película se desarrolla en Rumania Comunista de finales de los 80, y tiene como protagonistas a dos estudiantes universitarias, una de las cuales quiere someterse a un aborto, ilegal en ese contexto político.

Esta es una película cuyo núcleo narrativo está en la cotidianeidad con que presenta un poderoso drama. Aquí no hay espectaculares giros narrativos, ni espectaculares escenas de violencia. Lo violento del filme radica en la cotidianeidad del dolor.

Gabriela es la tímida joven embarazada que intenta contactar a un hombre para que le pratique un aborto, Otilia es la amiga que la acompaña en este proceso. Otilia se implica más de lo que esperaba en primera instancia, y el acceder a un aborto resulta ser más dificil de lo que esperaban. El hombre en cuestión resulta ser mucho menos escrupuloso de lo que imaginaban.

Otra vez hay que resaltar que el mérito del filme es no caer en casos límites como una muerte producto de un aborto mal practicado, o un suicidio, etc para visibilizar los condicionamientos políticos-estatales-sexuales que generan violencia en ese contexto.

El dolor vienen por varios lados, Otilia es capaz de caer en cuenta que su situación no es muy diferente a la de Gaby. Y que su pareja tampoco es muy diferente a la de Gaby (que es practicamente una ausencia). La verguenza de Gaby se expresa en sus silencios, en sus miedos. La violencia e incomprensión de un Estado que legisla desde una postura masculina heterosexual, sin contemplar a otros sujetos.

Esta es una importante película porque da en el centro de los debates contemporáneos sobre la vida. pero reconfigura las preguntas a plantear. Ya no simplemente cae en la repetitiva pregunta ¿cuándo comienza la vida?, sino que es más audaz y pregunta ¿cuánto dolor implican para ciertas vidas ciertos procesos heterónomos?, ¿a cuánto miedo y a cuánta violencia se exponen ciertos cuerpos para producir la vida normativa?, ¿Cuánta verguenza implica la aceptación de no producir vida normativa?, ¿cuántas vidas terminan para que exista una vida normativa?, ¿cuántas mujeres tienen que morir para mantener el mandato misógino sobre las políticas sexuales/reproductivas?

"4 meses, 3 semanas y 2 días" es probablemente la mejor película sobre el aborto que haya visto, porque lejos de caer en convencionalismos funcionales al sujeto hegemónico, es capaz de narrar la historia desde un punto de vista femenino y en ese contexto subalterno, (y de dotarla del realismo necesario. Tanta realidad que parece por momentos que fuéremos testigos de una conversación entre amigas, más que espectadores de una película). En ello se asemeja a "Vera Drake", que parte del punto de vista de la mujer que noblemente ayuda a mujeres que desean interrumpir sus embarazos, y que se enfrenta a la incomprensión de un sistema y de su comunidad.

No me parece díficil de entender como "Juno", la comedia de la adolescente que decide continuar con un embarazo no deseado, opacó en Estados Unidos a este grandioso filme. La coyuntura política actual hace de Juno una apuesta interesante, y del otro una afrenta a las políticas sexuales hegemónicas. Aunque en verdad, "4 meses, 3 semanas y 2 días" es largamente una mejor película.


1 comentario:

tilsa dijo...

yo quiero ver esta pela gianca!, me la prestas?