miércoles, 7 de mayo de 2008

La bella irreverencia de la juventud

Me entró la nostalgia por mis primeros años en la universidad, cuando no tenía miedo a hablar en voz alta de hombres, culos y vergas; cuando con mis amigos gays nos reuníamos como un gremio en la cafetería de letras y quemábamos a más de uno, asi como rajábamos de muchos.
Cuando uno es joven también tiene menos verguenza, es más descarado. Y aun cuando después te arrepientes de muchas de tus decisiones, no dejas de sentir nostalgia por eso que fuiste y que siente ahora tan lejano.


Alos 17 años postulé para ser representante estudiantil en mi unversidad, y fue tan descarada la candidatura, y también fue tan honesta. Ahora me da algo de verguenza, pero no deja de parecerme linda y politcamente siginificativa en la universidad.
Creo que a mis 22 años no volvería a hacer algo así. Por eso de hecho fue genial haberlo hecho y poder sentirme avergonzado ahora. Peor sería no haberlo hecho nunca, y sentir una nsotaliga de algo que nunca ocurrió.

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