domingo, 4 de mayo de 2008

Fútbol y Homofobia

Un beso en los labios entre dos jugadores en el ultimo “clásico” entre la U y la Alianza ha causado mucha polémica y muchos comentarios homofóbicos.
No me sorprenden estos comentarios porque ya había escuchado comentarios homofóbicos similares. Lo que sí, conviene problematizar de manera diferente este "debate".
Es bueno empezar por la sospecha de que el futbol y tirar tienen cosas en común, de hecho son actividades eminentemente físicas, donde el cuerpo es protagonista, y sensaciones diversas como el placer, el dolor, o la tensión son comunes.
Antes de hablar de homosexualidad sería importante hablar de homoerotismo, como la capacidad de erotizar entre personas (construídas o leídas como) del mismo sexo/género. En Occidente hay una represión sistemática por cualquier tipo de manifestación homoerótica en espacios públicos, No obstante, obviamente hay explosiones de homoerotismo normalmente avaladas en contextos lúdicos como borracheras. El fútbol es un espacio de representación (socialmente) masculino y resulta importante porque el deseo y el erotismo lo definen. Siendo el fútbol un deporte tan físico, pasional, pulsional, violento, placentero/doloroso, a mi no me sorprende que las celebraciones (casi post orgasmos) den pie a besos, abrazos profundos, etc. Los ineptos directivos técnicos como los comentaristas de fútbol (igualmente ineptos ) deberían ser más consecuentes y menos ciegos porque finalmente no creo que no vean que en la cancha de fútbol normalmente tienes a hombres jóvenes, atléticos, muchos atractivos, rozándose y frotándose los cuerpos, persiguiéndose unos a otros, convirtiendo las piernas de los otros jugadores en focos de atención y deseo del público. ¿Eso no les suena ya de por sí suficientemente homoerótico? Tal vez sí, y el problema radique en que un beso lo que hace es simplemente explicitar estos contenidos no heterosexuales en el espacio público.
La orientación sexual de los jugadores en cuestión no es el tema central. Lo que importa es lo que hacen en la cancha, y lo que hicieron allí era una "mariconada". ¿Dónde está el peligro? El peligro radica en como un comentarista deportivo dijo que los niños vean besándose a dos hombres bien machos y piense que es normal. Este argumento es brillante, pero su brillantez necesita ser sacada a la luz. El gran problema es que los que se besan no son dos seres fijados en la categoría maricón, no se está besando una travesti o un peluquero, sino dos ideales de hombría y masculinidad. Y asi como en Brokeback Mountain que lo que le dolió a los gringos no fue ver a maricones en el cine, ya los habían antes y en muchos tamaños y colores, sino ver a su hombre ideal "el cowboy" como un maricón.
La protesta entonces es "no se besen sin que antes hayan sido fijados por mi como un maricón", "no evidencies que puedo desearte", "no evidencias que mi niño puede desearte". Si hay algo que celebrar es que con suerte muchos niños acaban de descubrir en el fútbol que esas piernas musculosas y velludas tb pueden y de hecho son objetos de deseo.

Aqui dejo una galeria que explicita el homoerotismo constitutivo del fútbol. En verdad es una excusa para poner fotos de la unica razon por la que vi el último mundial de fútbol, Cristiano Ronaldo.





























































1 comentario:

Hiel dijo...

Ok, realmente no me gusta el futbol. Pero carajo que bonitas fotos :)





Hiel