jueves, 17 de abril de 2008

“Mundo virtual” y Diversidad Sexual

En este ensayo plantearé la estrecha relación entre comunicación interpersonal mediada por computadoras y Diversidad Sexual[1]. La Internet (o muchos de los servicios que brinda la misma) es un espacio que se presenta como más democrático y abierto que la realidad misma.
La importancia de la difusión masiva del uso de computadoras y de los servicios de Internet no ha sido acompañada por una reflexión académica al respecto.[2] Y mucho más limitada es la investigación que se haya podido hacer sobre ésta y los usos que los/as disidentes sexuales[3] hacen de la misma, y las significancias de ese hecho.
En el Perú el acceso a la Internet gracias a la cabinas públicas es alto, pero el uso de los servicios no es aprovechado correctamente por sus usuarias/os[4]. Posiblemente sea el caso también de gays, lesbianas, travestis, bisexuales, personas trasngénero[5] y transexuales; pero como argumentaré más adelante hay un gran valor subversivo del heterosexismo[6] dominante y de la exclusión de la que son víctima en la “vida real” en su relación con este “mundo virtual”. La Cabina pública además de ser masiva es impersonal u ofrece un relativo anonimato, muchas personas no heterosexuales prefieren el uso de cabinas públicas frente al de las computadoras de sus casa o trabajos, porque estos últimos implican algún riesgo de ser descubiertos y sancionados o expulsados (del hogar , centro de estudio, trabajo).
“Las contraseñas de las redes han creado el espacio perfecto para “navegar” y objetivar el pensamiento y las necesidades individuales en un cosmos que no acepta discriminación alguna. Es entonces cuando las preferencias sexuales se hallan libres; en un ciberespacio que las deja fluir y que no les impone límites. Bajo este tejido de canales comunicativos y de procesadores, millones de personalidades que se confrontan, se buscan y se desean, adoptan identidades que en la libertad de lo real nunca podrían llegar a personificar”[7]
La comunicación interpersonal mediada por computadoras ofrece a los grupos estigmatizados una gran ventaja que es el anonimato. Pese a que las grandes ciudades modernas se suponen espacios anónimos en los que reina la impersonalidad, no pasa esto con las poblaciones no heterosexuales[8]. Poder expresar y explorar una sexualidad no hegemónica fuera de espacios “de ambiente” (discotecas, bares, saunas, hoteles, salas de video, etc) es casi imposible para la mayoría de disidentes sexuales. Esa es una premisa básica para entender la importancia del “Mundo Virtual” en las poblaciones no heterosexuales.
Sherry Turkle reconoce la naturaleza de estos intercambios y señala que “las experiencias en Internet nos ayudan a desarrollar modelos de bienestar psicológico que son posmodernos en un sentido significativo: admiten la multiplicidad y la flexibilidad”. (Turkle, 2000: 331)
Empecemos con el correo electrónico para llegar a la posibilidad de establecer comunicación grupal a través de las listas de correos. Estas listas suelen ser de lo más variadas y responden a diversos intereses. Dentro de la “comunidad TLGB[9]” hay muchos tipos de listas de correos: están las de grupos de amigos gays que tratan de crear un vínculo de referencia y soporte emocional en el que la complicidad es muy apreciada, vínculo que no podrían tener en la esfera pública oficial sin ser penalizados o estigmatizados. Podemos encontrar círculos literarios lésbico-feministas; éstos son mucho más evidentemente políticos e ideológicos, consisten en largas reflexiones sobre la situación de subordinación femenina en el sistema patriarcal, sexista, androcéntrico y machista[10]. Estos espacios son más significativos si se quiere porque las lesbianas como colectivo carecen del gran número de espacios físicos de encuentro (espacios “de ambiente”) que tienen los gays para su sociabilidad intracomunitaria. También están las listas de correos de agrupaciones activistas, académicas y políticas de la Disidencia sexual. Listas como la de la Red Peruana TLGB[11] no solo son valiosas por la transgresión del orden heteronormativo en términos simbólicos, sino porque permiten la organización con fines de reinvindicación y lucha por la obtención de derechos civiles negados y la desestigmatización de la disidencia sexual. Las marchas del orgullo Gay en Lima han sido básicamente organizadas por listas de correos y así se han llegado a acuerdos, tomado decisiones rápidas y actuando en la esfera pública (la calle).
Ahora hablemos de los Chat-rooms, estos permiten el diálogo entre personas de manera espontánea. Las salas de chat son el espacio perfecto donde dos personas desconocidas pueden socializar y donde muchas de las inhibiciones y mecanismos de control social se hacen más flexibles o desaparecen en gran parte. Y son chat-rooms los que en poblaciones no heterosexuales que tienen muy difícil la posibilidad de interactuar, de seducirse y de explorar sus afectividades fuera de los locales lúdicos “de ambiente” se presentan como los mejores espacios para dicho proceso. Esto a diferencia de las personas heterosexuales quienes tienen en la “virtualidad” una puerta más que explorar en búsqueda de interés sexual y/o sentimental, teniendo siempre el espacio público para poder hacerlo sin ninguna restricción normativa como el heterosexismo que los censure. Al respecto sería importante resaltar que el espacio público es esencialmente heterosexual y heterosexista. La disidencia sexual se “acepta” en el caso de gays, lesbianas y bisexuales pero en “privacidad” de un cuarto y solo allí[12], evitando el “escándalo”[13] a toda costa. Las personas no heterosexuales a diferencia de las que lo son no aprenden a seducir y cortejar a una posible pareja como los y las heterosexuales en su temprana juventud, sino mucho después en una edad joven adulta o adulta. Pero eso está cambiando notablemente ya que son las poblaciones jóvenes las que más rápido se insertan y aprenden los usos y costumbres en torno al “Mundo Virtual”; y en ese sentido muchos/as jóvenes gays, lesbianas, bisexuales y trans exploran su sexualidad interactuando con otros/as desde temprana edad.
El chat-room ofrece la oportunidad de un encuentro rápido que puede ser usado como lo es especialmente por la población gay para tener sexo ya sea virtual (cybersex) o para confirmar un encuentro real (es decir en la vida real o no virtual) y concretar una práctica sexual. Esto es valioso, otra vez e términos simbólicos porque evidencia la disidencia de la norma heterosexual obligatoria y ofrece la posibilidad de no reprimir y por el contrario explorar una sexualidad no hegemónica.
El sexo virtual como bien documenta Russell Mills[14] está plagado de una serie de normas y reglas menos “represivas” que las del cortejo en la esfera pública, al ofrecer un grado de libertad mucho más amplio.
El sexo virtual o cibersexo para los gays[15] tiene muchas particularidades y especificidades. Hay una serie de clasificaciones y roles como los de “activo” en oposición a “pasivo”, “moderno” (quien penetra y es penetrado en coitos sexuales homosexuales), “olla”, “estafa”, “buses”(que hacen alusión al intento de aparentar algunos de los roles más apreciados al interior de las sub-culturas gays)[16]. Y son estas las clasificaciones o categorías “más demandadas”. Pero como otra vez no se equivoca Mills el sexo virtual ofrece la posibilidad de que los diverso gustos y orientaciones sean satisfechos. Hay una categoría que me parece peculiarmente interesante y es la de “osos mayores”; y es interesante porque son hombres gays mayores de 35 años que tienen además de la orientación sexual como característica común el sobrepeso o la obesidad. Y hay muchas personas que especialmente solicitan sexo con estos “osos”, los que son conocidos como “cazadores de osos”. Esto además de revertir la heteronormatividiad también revierte los estereotipos imperantes de belleza (que señalan a lo blanco, occidental, atlético, joven como lo único “bello”) y explicita el hecho de la belleza como construcción socio-cultural.
Otra categoría interesante es la de “travesti de closet” ésta al parecer estaría relacionada a hombres gays y heterosexuales que en sus practicas sexuales (y solo en las mismas) se travisten.
Vale la pena mencionar que los chat-rooms no solo sirven para encuentros entre parejas , sin oque abren la puerta a expresiones sexuales grupales como los intercambios de pareja, los y las swingers.
Ahora pasemos a los foros, espacios donde el diálogo está mediado por la necesidad de primero escribir y luego publicar[17]. Es interesante aquí ver la variedad de foros para las poblaciones gays, bisexuales, travestis y lesbianas, así como la gran variedad de temas en los que giran estos espacios. Están los foros a los que uno accede por medio de una página Web TLGB (aunque la mayoría son básicamente gays), y que son de diversos portales como peruesgay.com, gayperu.com, deambiente.com, entre otros. Estas poseen foros que tienen topics que van desde la preocupación de un chico que cree que puede ser gay, a los amores entre mujeres casadas, la paternidad gay o la maternidad lésbica, los costos de cirugías e intervenciones quirúrgicas (especialmente para las poblaciones transexuales, travestis y trangénero) los amores escolares de una adolescente hacia su maestra, la intersexualidad como categoría de desmitificación de la dicotomía sexual, la teoría de Foucault sobre la sexualidad y el placer, las preocupaciones de gays mayores de 50 años sobre su futuro y sus relaciones, etc. Estos foros son valiosos porque permiten el recobro de una historia que a las y los disidentes sexuales se nos ha negado sistemáticamente. Y es más valioso cuando permite que este intercambio no solo se concentre en torno a las grandes ciudades, sino que personas no heterosexuales de ciudades pequeñas o pueblos puedan canalizar sus experiencias, encontrar referentes sociales y un marco de aceptación y apoyo que toda persona necesita por parte de su comunidad.
Hay foros de revistas, medios de comunicación o de temática general que tienen algún subforo o tópico dedicado a la temática TLGB. Es un caso interesante el foro de la Revista “Sugoi” (una revista para fanáticos/as de la animación japonesa). En este foro hay un subforo dedicado a un género de anime que se conoce como “yaoi”, que consiste en historias de amor entre dos hombres jóvenes y por lo general guapos, y en el que hace cerca de un año y medio se originó un gran debate entre aquellos y aquellas a los/as que les gustaba mucho este género y sus detractores, quienes usaban argumentos homofóbicos para descalificar este género homoerótico del anime. Se generó tal debate entre muchos y muchas participantes que obligó a que especialmente un par hiciese pública su orientación sexual no heterosexual, y se autoidentificaran como gays. Ellos empezaron un gran debate que terminaba siempre en riñas con los detractores homofóbicos del yaoi, pero se llegó a un punto en el que de lo último que se hablaba era de este género de anime y solo se discutía la moralidad o inmoralidad de la homosexualidad. Los moderadores intervinieron y expulsaron a ambas partes, pero luego se disculparon con los participantes gays y para resarcir su falta abrieron un subforo dedicado a la Comunidad TLGB (dentro del foro de Sugoi). El hecho es que este subforo es uno de los más populares de este espacio dedicado al anime japonés, y allí han “salido del closet” muchos y muchas de los/as participantes regulares del foro, se discuten temas relativos a las preocupaciones de estas personas que por lo general son jóvenes, adolescentes, universitarios/as, o adultos/as jóvenes. Es interesante ver como este espacio es un ejemplo de cómo la disidencia sexual se abre paso en espacios no solo marginales, sino también públicos (pero virtuales).
Los servicios de encuentro- exhibicionistas como el Hi5 permiten la posibilidad de encontrarse, pero que permiten conocer las características físicas de una persona (sean falsas o reales). Este servicio tiene la característica de tratar de crear perfiles atractivos para ello se apela a la cercanía a la belleza definida en términos hegemónicos (tanto la masculina como la femenina). Esto no quiere decir que no sea posible la transgresión de las mismas; tal transgresión se evidencia en que algunas personas encuentren en este espacio el lugar perfecto para conocer a “osos mayores”, travestis, transexuales, “chitos”[18], etc. El Hi5 es muy usado por jóvenes, y también por jóvenes no heterosexuales.
El Hi5 a los “fletes”[19] les sirve para ofrecer sus servicios, donde publican sus fotos, atributos, capacidades y los costos de sus servicios sexuales. Además se pueden agregar como testimoniales a exclientes que por lo general tienden a recomendar los servicios del mencionado “flete”, o a anteriores parejas sexuales que halaban las habilidades sexuales del mencionado trabajador sexual.
Por último, quería hablar sobre las páginas Web y los servicios diversos que brinda a las y los disidentes sexuales de la heteronormatividad. La Internet permite el acceso masivo a la pornografía. Y aquí resalta la realmente numerosa y diversa pornografía gay. En torno a la pornografía existe un gran debate[20], pero al margen del mismo. Al hablar de pornografía no heterosexual se revierte la invisibilidad y la negación del coito sexual homoerótico[21]. Lo más importante en término simbólicos radica en la pornografía “amateur” en la que hombres y mujeres “comunes y corrientes” tienen sexo, lo filman, y lo difunden. Más relevante en este caso es el hecho de que personas intersexuales[22] y gay, lesbianas o travestis con alguna discapacidad se filmen teniendo sexo porque revierten dos grandes prenociones occidentales. La primera sobre los cuerpos “deformes” , “hermafroditas” y por tanto imposibles de experimentar placer en una visión dualista del sexo; y la de la incapacidad de pensar como agentes sexuales a las personas intersexuales y las que tienen alguna discapacidad.
Como última reflexión me parece importante resaltar como la Internet y los servicios que brinda posibilitan un espacio en el que las brechas pueden cerrarse, y la exclusión ser más tenue. No obstante, esto no quiere decir que no hayan formas de jerarquización social virtual. El hablar inglés y en muchos casos incluso el español, el pertenecer a una cultura occidental. Todo esto que en muchos casos está relacionado al acceso a recursos económicos y a una cobertura mínima de servicios (como el telefónico).
En este ensayo intenté esbozar algunas pistas a seguir sobre la relevancia del Mundo virtual para los y las disidentes sexuales. Este ensayo espero profundizarlo, y poner a prueba algunas de mis hipótesis en trabajos de campo posteriores.
[1] La Diversidad sexual es el conjunto de distintas manifestaciones de la sexualidad (las que se expresan en diversas orientaciones sexuales e identidades de género). Este término se tiende a asociar con aquellas personas con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas (es decir no heterosexuales).
[2] Villanueva, Eduardo “Comunicación interpersonal en la Era Digital”
[3] Disidente sexual es aquella persona que transgrede la heterosexualidad hegemónica, o que incumple el mandato de heterosexualidad obligatoria.
[4] En todo el ensayo usaré un lenguaje “género inclusivo” que no reproduce el androcentrismo en el habla.
[5] Al respecto hay que mencionar que las y los disidentes sexuales son diversas/os también y que hay jerarquías al interior de este colectivo imaginario que reproduce las pautas hegemónicas culturales y sociales de Occidente. No es lo mismo hablar de la discriminación hacia un gay universitario que estudia sociología (mi caso) a la exclusión sistemática contra una travesti, quien es completamente expulsada de la esfera pública oficial por evidenciar su trasgresión sexual.
[6] Heterosexismo es la institución normativa que impone pautas culturales y sociales que crean diferencias jerárquicas en la distribución del poder y del prestigio entre las poblaciones heterosexuales y las que no lo son.
[7] Daniel Cámara, Anallie Monroy, Héctor Navarro, Cecilia Real y Diana Santos “Conectado a Internet: la realidad gay en línea”
[8] Uso esta expresión para evitar hablar de poblaciones gays u homosexuales cuando se está incluyendo a poblaciones lésbicas, bisexuales, travestis, transgénero, transexuales e intersexuales. Precisamente porque los gays son hombres es que eclipsan las demás identidades no heterosexuales, y así se reproduce el androcentrismo imperante.
[9] TLGB es una sigla que hace referencia alas personas trans, gays, lesbianas y bisexuales.
[10] El machismo es una forma regional y exacerbada de sexismo que solo se da en Latinoamérica. El machismo consiste en el culto a la virilidad que se erige sobre el control y el dominio de las mujeres y sus cuerpos.
[11] La Red Peruana TLGB es la agrupación de lesbianas, travestis, bisexuales y gays que cuenta con el mayor número de grupos integrantes.
[12] Las personas travestis, transgénero y transexuales al evidenciar su disidencia del orden heteronormativo en la esfera pública se convierten en el referente de abyección para las identidades masculinas hegemónicas.
[13] El “escándalo” es un arma simbólica y conceptual del heterosexismo que evidencia y denuncia cualquier transgresión de la norma heterosexual obligatoria que se haga explícita en la esfera pública (heterosexual).
[14] Mills, Russell “Cyber Sexual Chat on the Internet”
[15] Aquí solo estoy hablando de hombres gays.
[16] En muchos casos los roles sociales más apreciados por gays son aquellos que tienden a reproducir o a exaltar una masculinidad, que en la esfera pública les es negada al ser feminizados por el principio heterosexista. Es decir ser activo, varonil, musculoso es muy apreciado porque se acerca al paradigma occidental de masculinidad hegemónica. Algunos/as investigadores le llaman a este proceso la 2compensación de la masculinidad”.
[17] Villanueva, Eduardo “ Comunicación Interpersonal en la Era Digital”
[18] Los “chitos” son los travestis o transgénero , es decir mujeres biológicas que asumen roles e identidades de género masculinas. En muchos casos se entiende por “chito” a una lesbiana “ahombrada” o virilizada, en oposición al afeminado
[19] Los “fletes” son los trabajadores sexuales que tienen como clientes a otros hombres.
[20] Debate que a grandes rasgos consiste en quienes la critican por ser por lo general la explicitación de la cosificación de la mujer como género subalterno que existe para satisfacer las supuestas “necesidades” sexuales de los hombres heterosexuales, y que en muchos casos están relacionados a grandes mafias que trafican con los cuerpos y la sexualidad de muchas mujeres por lo general de pocos recursos económicos. Por otra aparte hay quienes ven en la pornografía un acto de liberalidad positivo que desmitifica el sexo como coito sexual y que lo hace normalizando el acceso a la misma en la vida cotidiana. Hay muchos otros puntos que hacen apasionante a este debate.
[21] Esto no sucede con la pornografía lésbica que sigue siendo pensada como únicamente para un auditorio masculino heterosexual.
[22] Las personas intersexuales son aquellas que nacen con genitales que socialmente son considerados ambiguos por no encajar en el ideal de genitales “normales” de hombres o mujeres. Estas personas sufren mutilaciones severas desde que son niños/as para que sus genitales y cuerpos encajen con los de uno de los ideales de cuerpos y genitales de los dos genios (masculino y femenino)

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